Alicún, como un vergel, terrazas escalonadas
de frondoso verde y una plaza de resonancias islámicas, cubierta en
forma de mezquita por grandes castaños, entre los cuales se impone
un alminar vigilante de ese elemento tan importante en la cultura
musulmana, el agua, la cual dio su impronta a este pueblo.
ha desarrollado la agricultura como principal actividad económica.
Una agricultura mantenida a lo largo de los siglos por las
diferentes ocupaciones culturales de la comarca y cuyo objetivo
principal era el mayor aprovechamiento del recurso más escaso de la
zona, el agua
Para no dejar de probar si vais al pueblo: Embutidos. Fritada
alpujarreña. Conejo al ajillo. Cocina mareá. Migas. Encebollado con
hígado de cerdo. Tabirnas colorás (guiso de patatas con pimientos
rojos, cebolla y ajos). Gachas saladas (elaboradas a base de harina,
tomate, pimientos, ajo, pescado y aceite). Uvas.
Dulces: Roscos de Semana Santa. Soplillos de huevo y almendra.
Mantecados de miel. Rosquillas.